Mikel Landa y Nairo Quintana reconocieron en meta que la estrategia planeada con el ataque de Valverde para mover la carrera. Pese al varapalo, hay optimismo de poder darle la vuelta.
Cuando Alejandro Valverde atacó a 54 kilómetros de La Rosière, las cosas parecían que se iban a desarrollar de distinta manera para el Movistar. Sin embargo, el trabajo de Marc Soler y esa función de lanzadera de Valverde no obtuvieron respuesta de los líderes, Mikel Landa y Nairo Quintana.
El colombiano entró a 59 segundos de Thomas y a 39 de Dumoulin y Froome. En la meta de La Rosière asumió que le faltaron “energías”: “Quisimos jugar, pero la verdad es que no nos encontrábamos como esperábamos. El Sky marcó un ritmo muy duro durante todo el día, y perdimos unos segundos que espero no sean demasiados como para intentar continuar en la pelea por la carrera”.
El ciclista colombiano reconoció que el ataque de su compañero Alejandro Valverde tenía la intención de hacer daño, pero aseguró que a su equipo le faltaron fuerzas. "No nos hemos encontrado como queríamos", destacó Quintana. "Ha sido una etapa en la que se ha mantenido un ritmo muy duro desde el comienzo", manifestóel de Boyacá al finalizar la etapa, en la que cedió 59 segundos con el vencedor y nuevo líder, el galés del Sky Geraint Thomas.
Por su parte, Landa cedió 1:47 respecto al nuevo líder y 1:27 con Froome y Dumoulin. Llegó a la meta con gestos de dolor: “Tengo un pinchazo constante en la espalda, por encima de la pelvis. Ojalá no sea nada en las costillas, aunque no sé”, aseguró. En la primera jornada alpina advirtió de las “molestias en cuello y espalda”, pero superó el test: “Esta vez no conseguí rendir como deseaba, se me hizo durísima la ascensión final y me lastró la espalda desde el primer puerto”, analizó.
Conociera o no Valverde la lesión de su compañero, lo probó a 55 kilómetros del final, “desde lejos para mover el Tour”: “Frente al poderío del Sky sólo nos quedan estrategias así. Una pena que no saliera. El ataque ha hecho daño pero no hemos podido recoger los frutos deseados. Debemos de ir día a día”. Al menos subió al podio a recoger el premio de combativo de la etapa. Eso sí, los tres se alejaron en la general. Landa marcha séptimo, a 2:56; Nairo, noveno, a 3:16; y Valverde, 11º, a 4:28. “Ya nos replantearemos la táctica si resulta necesario”.
El español Mikel Landa (Movistar) ha explicado al final de la undécima etapa en La Rosiere que "se me ha hecho durísima" y al final ha terminado cediendo 1:47 con el vencedor y nuevo maillot amarillo, el galés Geraint Thomas (Sky). "En el primer puerto ha empezado a dolerme la espalda y en la parte final de la etapa no he podido seguir el ritmo de cabeza", ha argumentado.
Landa ha reconocido que el Sky, formación en la que militaba en 2017, cuenta con "un equipazo pero había que intentar mover la carrera para ver como estaban". Landa ha recordado que la etapa del jueves volverá a ser en alto en el mítico Alpe d'Huez que piensa que será "durísima" pero su intención será volver a intentarlo "en la subida final o antes".
Fuente:www.as.com
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